El potencial de acción registrado en el músculo ventricular es por término medio de 105 milivoltios, lo que quiere decir que en cada latido el potencial de acción se eleva desde su valor normal muy negativo de uno -85 milivoltios hasta un valor discretamente positivo de +20 milivoltios aproximadamente. Tras la espiga o punta inicial la membrana permanece despolarizada durante 0.2 segundos aproximadamente en el músculo auricular y 0.3 segundos aproximadamente en el músculo ventricular haciendo una meseta como se muestra en la figura, que va seguida de una rápida terminación de la misma por una rápida repolarización. La presencia de esta meseta del potencial de acción hace que la contracción del músculo cardiaco dure hasta 15 veces más que la del músculo esquelético.
Existen por lo menos dos diferencias importantes entre las propiesdades de membrana de los músculos cardiaco y esquelético que explican el potencial de acción prolongado y la meseta del músculo cardiaco.
En primer lugar, el potencial de acción del músculo esquelético, se produce casi en su totalidad por la apertura repentina de grandes cantidades de los denominados canales rápidos de sodio, que permiten que penetren en la fibra musculas esquelética cantidades ingentes de iones sodio. Estos canales se denominan rápidos debido a que solo permanen abiertos unas diezmilésimas de segundo, y cierran bruscamente después. Cuando se produce este cierre tiene lugar la despolarización y más o menos unas diezmilesimas de segundo más tarde ha concluido el potencial de acción.
En el músculo cardiaco, por otro lado, el potencial de acción se produce por la apertura de dos tipos de canales: 1)los mismos canales rápidos de sodio que en el músculo esquelético, y 2)los denominados canales lentos de calcio, denominados también canales de calcio y sodio. Esta segundo población diferente de los canales rápidos de sodio es que se abre más lentamente y, lo que es más importante, permanece abierta durante varias decimas de segundo. Durante este tiempo, fluyen al interior de la fibra muscular cardiaca grandes cantidades de iones calcio y sodio, y esto mantiene un periodo de despolarización prolongado, que es la causa de la meseta del potencial de acción. Además los iones de calcio que entran en el músculo durante este potencial de acción desempeñan un papel importante en ayudar a estimular el proceso contráctil del músculo, lo que constituye otra diferencia entre el músculo cardiaco y el esquelético.
La segunda diferencial funcional entre el músculo cardiaco y el esquelético, que contribuye a explicar tanto el potencial de acción prolongado como la meseta, es la siguiente:inmediatamente después del comienzo del potencial de acción la permeabilidad de la membrana muscular para el potasio disminuye unas cinco veces, efecto que no se da en el músculo esquelético. Este descenso de la permeabilidad del potasio puede producirse por la penetración de grandes cantidades de iones calcio que acabamos de señalar. Independientemente de la causa, la disminución de la permeabilidad del potasio, disminuye rapidamente la salida de iones potasio durante la meseta del potencial de acción, y de este modo evita que el potencia vuelva a su nivel de reposo. Una vez transcurridos de 0.2 - 0.3 segundos, se cierran los canales lentos de calcio y sodio, la permeabilidad de la membrana para el potasio aumente rápidamente; esta perdida rápida de potasio de la fibra hace que el potencial de membrana regrese a su nivel de reposo, terminando así el potencial de acción.


VELOCIDAD DE CONDUCCIÓN DE LAS SEÑALES EN EL MÚSCULO CARDIACO
La velocidad de conducción de la señal de exitación del potencial de acción en las fibras auriculares y ventrículares está en torno a 0.3 a 0.5 m/s, o aproximadamente 1/250 de la velocidad de las fibras nerviosas muy grandes, y 1/10 de la velocidad que se registra en las fibras del músculo esquelético. La velocida de conducción en e sistema especializado de conducción (las fibras de Purkinje)alcanza 4 m/s en la mayor parte del sistema, lo que permite una conducción rápida del estímulo por el corazón.


PERIODO REFRACTARIO DEL MÚSCULO CARDIACO
El músculo cardiaco, como todos los tejidos exitables, es refractario a una nueva estimulación durante el potencial de acción. Por tanto el periodo refractario del corazón es el intervalo de tiempo en el cual un impulso cardiaco normal no puede volver a exitar una parte ya exitada del músculo cardiaco. El periodo refractario normal del ventrículo es de 0.25 a 0.30 segundos, lo que viene a ser la duración del potencial de acción. Existe un periodo refractario relativo adicional de 0.05 segundos aproximadamente, en el cual es más difícil exitar el músculo que en condiciones normales, pero que no obstante puede exitarse por una señal muy potente de exitación.

Publicado por Cholito on jueves, 21 de enero de 2010
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